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El equipo de campaña del candidato republicano a la presidencia, Donald Trump, admitió este domingo que el neoyorquino está detrás de su competidora demócrata Hillary Clinton en las encuestas, a un poco más de dos semanas de las elecciones en Estados Unidos.

“Estamos atrás. Ella tiene algunas ventajas”, dijo la jefa de campaña Kellyanne Conway, quien agregó: “No estamos renunciando. Sabemos que podemos ganar”.

El viernes, Trump hizo una extraña declaración admitiendo que podía perder.

Nuevas encuestas indican que Clinton se mantiene muy por delante a nivel nacional y en varios estados clave.

Su campaña predijo que esta será “la mayor elección en la historia de Estados Unidos”.

El jefe de campaña de Clinton, Robbie Mook, dijo a la cadena de noticias Fox News el domingo que más gente votará “como nunca antes”.

Sondeos en bastiones republicanos como Utah y Arizona sugieren que estos estados podrían apoyar a un demócrata por primera vez en décadas.

Donal Tromp

Reuters

Si Clinton gana en Arizona, será un giro importante para Trump en un estado que ha sido durante mucho tiempo un bastión republicano.

Las encuestas pueden estar mal, pero si aciertan, puede ser el comienzo de una tendencia democrática que pondría a Clinton en el escenario y haría que Arizona cambie su histórico rumbo político republicano en las próximas elecciones.

“La demografía en el estado continúa cambiando”, dice el profesor de ciencias políticas de la Universidad Estatal de Arizona, Richard Herrera. “Si hay otro aumento de los votantes latinos, que casi ocurrirá con seguridad, seguido de un incremento en los partidarios registrados, esto podría convertirse en un verdadero campo de batalla en futuras elecciones “.

Para los demócratas, este es un escenario ideal, que crearía nuevos y abundantes caminos para conseguir el éxito electoral.

Para los republicanos, podría significar el comienzo de una pesadilla política a largo plazo.

Ese cambio evidente en el mapa electoral ha provocado un giro en la estrategia decampaña de Clinton , que está gastando dinero en ayudar a los demócratas en sus carreras para obtener bancas en el Congreso.

Clinton dijo que ya no se molestará en responder a Trump y en su lugar pasará el tiempo “haciendo hincapié en la importancia de elegir a los demócratas en la votación”.

La jefa de campaña de Trump dijo que el equipo de Clinton tiene una enorme ventaja financiera para gastar en anuncios negativos contra el candidato republicano y en activistas de alto perfil.

“Tiene un ex presidente, que resulta ser su marido, haciendo campaña por ella. El actual presidente, la primera dama y el vicepresidente, todo es mucho más popular de lo que puede aspirar”, dijo Kellyanne Conway.

Por BBC Mundo