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¿Y los premios? Es lo que alguno se habrá preguntado en este sainete en el que se está convirtiendo una reanudación de la NBA que parece que se va a dar pero para cuyo anuncio tendremos que seguir esperando. Se ha hablado y debatido sobre diferentes tipos de formatos, y se han visto todas las fechas posibles e imaginables de una fase final de la temporada que probablemente se dispute en el complejo de Disney, en Orlando, y se alarge hasta inicios de septiembre.

Sin embargo, nadia ha hablado de los premios, una preocupación secundaria si tenemos en cuenta todo lo que está en juego. Las consecuencias económicas son todavia inciertas, como lo es el hecho de dejar a una de las mayores competiciones deportivas de la historia sin un ganador, algo inédito que ha llegado a hablarse de manera seria durante varias semanas. Con todo lo acontecido, saber qué premios entregar y a quién es algo complicado de discernir. ¿Se entregarán todos? ¿Se haría también en caso de que la temporada se reanudase? Al fin y al cabo, todos los equipos superaban los 60 partidos disputados, más de los que jugó Karl Malone en 1999 en un curso que solo contó con 50 encuentros.

¿Podía darse, entonces, la posibilidad de acabar sin un ganador pero con un MVP? Es altamente improbable y nadie quiere en la NBA saber la respuesta a una pregunta que se evitará finalizando la temporada. Una que ya será rara de por sí, pero reducir la extrañeza siempre es posible si se cuenta, como en cualquier otro año, con un campeón y un jugador para cada distinción individual, algo irrisorio si lo comparamos con el anillo pero muy importante en una competición como la norteamericana, donde el debate se multiplica al hablar de estos temas.

Damian Lillard ha sido, en este caso, el que ha dado su opinión respecto a la presente campaña. El jugador de los Blazers ha sido también considerado para el MVP de la temporada en alguna fase de la misma, pero siempre ha estado lejos del nivel mostrado por LeBron James y Giannis Antetokounmpo, los dos máximos favoritos para conquistarlo. Lillard, que ha sido protagonista en los últimos días por proponer diferentes formatos para la finalización de la competición o incluso por negarse a jugar en caso de que vea a Portland sin posibilidades de playoffs, ha hablado esta vez de manera más distendida por un tema que se ha debatido poco durante el confinamiento pero que seguro volverá a copar portadas en los próximos meses.

La estrella, eso sí, ha dejado clara su postura, poniendo al jugador de los Lakers como máximo favorito para el trofeo y argumentándolo.”Esta temporada, creo que es LeBron. Ya sabes, son el primero equipo del Oeste, han sido consistentes durante todo el año y para que tenga la edad que tiene, con la cantidad de kilómetros que arrastra su cuerpo, la presión que se ejerce sobre él con cada pequeña cosa que hace, y el nivel en el que se está desempeñando, siento que, en mi opinión, él es el MVP“, sentenciaba Lillard en declaraciones recogidas por SB Nation.

La realidad es que tanto uno como otro se merecen el trofeo. Anteto es el líder del mejor equipo de la NBA y promedia 29.6 puntos, 13.7 rebotes, 5 asistencias, 1 robo y 1 tapón por partido, mientras que James se va por encima de los 25 tantos, 7 rebotes y 10 asistencias, liderando la Liga en este último apartado. Eso sí, LeBron cuenta con el factor de la edad (35 años) y el espectacular nivel mostrado durante una temporada que ha sido suya y en la que sigue rompiendo todos los récords, incluido el haberse convertido en el tercer máximo anotador de la historia. Y podría ser el primer jugador en tener esos promedios en menos de 35 minutos de juego. Desde luego, se lo merece de manera casi objetiva. Si lo acabará recibiendo o no, ya lo veremos.