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La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por su sigla en inglés), con una mención de peligro de incendio, emitió una advertencia contra el uso de los teléfonos celulares Samsung Galaxy Note 7 en los aviones. Tres aerolíneas australianas y una alemana, Lufthansa, prohibieron su uso a bordo.

Sin embargo, la amenaza de incendio en los aviones no se limita a los dispositivos de Samsung, que la compañía ha ofrecido reemplazar; el peligro es mucho más real.

Qantas, una de las aerolíneas australianas, experimentó un incendio a bordo durante un vuelo transpacífico este año, cuando el teléfono móvil de un pasajero fue aplastado por el mecanismo de un asiento de primera clase y la batería de iones de litio del teléfono se incendió.

En enero, la FAA informó que mientras un vuelo de Delta Air Lines de Minneapolis a Atlanta llegaba a la puerta de embarque, los miembros de la tripulación descubrieron que un equipaje de mano que contenía dos computadoras portátiles se había incendiado. El humo hizo que algunos pasajeros usaran las salidas de emergencia y esperaran en las alas hasta que llegaron los equipos de auxilio.

El problema son las baterías de iones de litio –que se han convertido en las baterías estándar de dispositivos electrónicos como teléfonos, tabletas y computadoras portátiles– debido a la cantidad de energía que pueden contener en un empaque tan pequeño, lo cual las hace extremadamente volátiles.

Se considera que los incendios de baterías son un factor que contribuyó a los accidentes de tres aviones de carga en los últimos diez años: un 747 de Asiana en 2011, un 747 de UPS en Dubai en 2010 y un DC-8 de UPS en Filadelfia en 2006.

En enero, la FAA emitió una advertencia sobre las baterías de iones de litio en la bodega de equipaje y afirmó que suponían el “riesgo de una pérdida catastrófica del casco” en un avión.

Hasta ahora, no ha habido desastres aéreos atribuidos específicamente a los dispositivos digitales de los pasajeros. No obstante, los expertos se muestran preocupados ante las cifras reales. La Sociedad Real Aeronáutica del Reino Unido calcula que en un solo pasillo de avión con 100 pasajeros podría haber más de 500 baterías de iones de litio a bordo.

La pregunta es: ¿Qué podemos hacer al respecto, además de emitir advertencias?

El administrador de la FAA, Michael P. Huerta, dijo mediante un correo electrónico que la agencia reconocía que las baterías suponían riesgos y que estaban rastreando todos los incidentes en las cabinas de avión “para ayudarnos a determinar qué podemos hacer”. Huerta instó a los pasajeros a poner sus dispositivos “en el equipaje de mano u otro sitio seguro” si no los estaban usando.

No obstante, la FAA está en una situación difícil. Conforme a las normas regulatorias, no puede vetar el Galaxy Note 7 hasta que la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor en Estados Unidos ordene retirarlo del mercado. El viernes, la comisión de seguridad declaró que estaba trabajando con Samsung para determinar cómo retirar el producto del mercado e invitó a los propietarios de los teléfonos a dejar de usarlos. El sábado, Samsung ofreció nuevos lineamientos a los propietarios: apagar el teléfono y llevarlo para su reemplazo.

El congreso limitó las facultades de la FAA para poner restricciones en los aviones para los dispositivos que funcionan con baterías, además de las recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional, según afirmó Laura Brown, vocera de la FAA. La organización, una agencia de las Naciones Unidas, estipula que los dispositivos no deberían transportarse en los aviones de pasajeros como parte del equipaje documentado ni como carga. En cuanto a su uso en la cabina, la organización se atiene a las normas de cada país.