SHARE

SAN PETERSBURGO, RUSIA.- Una jugada salvadora de Marcos Rojo a cuatro minutos del final rescató a la Argentina del abismo y le dio ayer la victoria 2-1 sobre Nigeria, para depositarla en los octavos de final de la Copa del Mundo.

Aun sin encontrar el funcionamiento ideal, Argentina sigue con vida en Rusia. Por lo menos sacaron la garra y apareció la genialidad individual de Lionel Messi. “Estamos más fuertes que nunca”, proclamó Rojo a pie de cancha. “Ahora empieza otra copa… Esto empieza recién ahora, vamos Argentina”.

El angustiante triunfo en San Petersburgo y la derrota de Islandia por 2-1 ante Croacia cuadraron para que Argentina y Messi se citen con Francia en la siguiente fase. El propio Messi anotó el primer gol albiceleste con un fulminante derechazo a los 14 minutos.

Pero un penal cometido por Javier Mascherano y convertido por Victor Moses empató el marcador a los 48. “Estábamos confiados de que lo íbamos a sacar, a ganar este partido”, dijo Messi. “Hubiese sido un final muy feo e injusto para todos nosotros”.

— Optimismo
“Estamos más fuertes que nunca”, proclamó Marcos Rojo a pie de cancha. “Ahora empieza otra copa… Esto empieza recién ahora, vamos Argentina”. Con cuatro puntos, Argentina avanzó como segunda del Grupo D.