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El Latin Music Tours pasó es­te año por una dura prueba. En medio de la pandemia del coronavirus, la empresa Quepe Tours se propuso organizar el even­to anual en Hard Rock Ho­tel y Casino Punta Cana. El balance de cara a las ex­pectativas resultó positivo, convirtiéndose en el primer show artístico presencial, por paga, que se desarrolla en República Dominicana en medio de la pandemia.

Nervios de punta entre los organizadores, público acogiéndose con calma a las medidas obligatorias im­puestas por el protocolo sa­nitario, artistas felices por­que hacía largos meses que no cantaban en un escena­rio…

Un 30 por ciento de la asistencia tradicional res­pondió al llamado para dis­frutar de las comodidades

de Hard Rock y del show, en el que participaron el grupo Niche, Don Miguelo, Alá Jazá y Banda Real (el viernes), Toño Rosario, Wa­son Brazobán, Yiyo Sarante y Chimbala (el sábado).

El salón, que acoge has­ta casi cuatro mil personas, fue habilitado para menos de 800 en un ambiente de fiesta, pero amargado para algunos por la falta de bebi­das alcohólicas, prohibidas por la gerencia del hotel, debido a las restricciones entendibles.

La prohibición por parte de Hard Rock provocó pro­testas de personas porque, alegaron, compraron pa­quetes que incluían bebidas y no concebían un show ar­tístico sin alcohol.

La gerencia del hotel avi­só antes del evento que por seguridad sanitaria ante el coronavirus no iba a servir­se alcohol.

El mismo día que inicia­ba la jornada musical se en­vió una carta a las habita­ciones de los huéspedes en la que se notificaba que no se iban a brindar ron, whis­ky, vodka, vino, cerveza ni ningún tipo de alcohol. So­lo agua y gaseosas.

Varias personas se nega­ron a entrar al salón don­de se realizó el show. Uno de ellos, escuchado por este redactor, le reclamó a Fer­nando Quezada, presidente de Quepe Tours, que le de­volviera ahí mismo su dine­ro.

Al final, la mayoría de los asistentes se fue aco­modando y aceptando la realidad, entendiendo que  tocó en un momento espe­cial que vive el mundo por la pandemia del Covid-19, que se mantiene activo y las medidas para enfrentarlo deben ser estrictas.

Cada mesa ubicada en el área “special guest” te­nía incluida dos botellas de Moet Chandon, que no pu­dieron ser entregadas por los organizadores. Al final se le enviaron a las habita­ciones.

Tampoco las otras áreas pudieron disfrutar de la po­sibilidad de recibir alcohol.

MIRADA

Limitante.

Para la realización de los shows artísticos en el salón Fillmore, las me­didas sanitarias fueron implementadas con un protocolo previamente diseñado y que el perso­nal dispuesto vigiló para hacerlas cumplir.

Disposiciones.

Los asistentes tenían que permanecer con mascarillas dentro del sa­lón, aunque en medio de la algarabía con cancio­nes conocidas muchos se las quitaban para corear temas populares. Las me­sas habilitadas fueron co­locadas con considerable distancia una de la otra y con separadores metá­licos que limitaban la cir­culación de personas.

Reacciones

Quienes estaban feli­ces eran los artistas. “Me hacía falta esto”, dijo Don Miguelo. El Grupo Niche escribió: “Gracias Repú­blica Dominicana, que grato es volver a los esce­narios en una tierra tan hermosa que nos brinda siempre tanto amor”.